Capítulo 48. Dama de la mafia
Alina
Ha pasado un día desde que llegamos a vivir con Lola y, por más que he tratado de poner buena cara, me ha sido imposible. Todo el día me la paso sumergida en los recuerdos y cada vez que observo a mi hijo, la imagen de Luka se me viene a la mente. Sus ojos son iguales, así como ese gesto rudo que ambos tienen, a pesar de ser tan solo un bebé, nuestro hijo tiene el carácter tan fuerte como su padre.
La oscuridad de la noche nos envuelve sin que apenas me dé cuenta, y me obligo a dormir, a