Ella era una mujer pelirroja, su cabello siempre había estado teñido desde que tenía memoria y por lo visto no había cambiado ese aspecto. Sus ojos azules tenían un poco de arrugas no muy visibles gracias a los kilos de maquillaje que usaba para verse joven.
Ella debía de tener unos cuarenta y tantos años... Me tuvo muy joven. Se levantó en cuanto me vio, me sorprendió que todavía me recordara si yo había cambiado muchísimo desde la última vez que nos vimos.
Era una jodida niña cuando pasó.
M