BRENIN
2 años después.
Puedo perfectamente escuchar sus pasos venir por el pasillo, calmados pero firmes. Como pequeñas plumas que hacían caricias en el suelo, pero que eran mis peores tormentos.
Sabia lo que venía, lo que sucedería.
Inconscientemente mi cuerpo reaccionó ante ello, mis palmas sudaron y mi respiración se acelero ligeramente. Pensé en esconderme, pero siempre me encontraba y luego era peor.
Escuché como el pomo era girado y la puerta se abría. Mi cuerpo hormigueó inmediatamente a