Capítulo 38: El circo de Misrreal

*Sebastián*

Me moví en la cama, ella aun dormía, ya habían pasado dos días y su estado no había cambiado, la niña que ayudó a curar me decía que estaba bien, pero eso no me tranquilizaba y ni hablar de Gregory que se desesperaba porque no sentía las esencias de Reichel, sino que sentía las azaleas de Misrreal.

Me duché y salí de la habitación, baje a la cocina donde me encontré con al menos cinco extraños, había niños que no reconocí y ni hablar del bullicio que había fuer
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