Mundo ficciónIniciar sesión*Reichel*
Me desperté, ya había amanecido, giré intentando no despertar al grandulón y vi que Sebastián ya estaba despierto.—Buenos días mi Luna—dijo besando mi frente.—Buenos días—respondí acercándome más a él— ¿Qué hora es? —pregunté frotándome en su pecho.—Son las nueve—contestó entre un gruñido y un bostezo.Intenté zafarme de su agarre, pero me abrazó con más fuerza.—Quédate así un rato más—dijo acomodándose más en la cama.






