Amanda sabía que estar en aquella habitación prolijamente decorada tenía un propósito. Sabía que no había lugares adónde ir, era correcto lo que tenía que suceder. No había pensado jamás en como sería su primera vez, solo se había dedicado a ser feliz con su amado padre y cuando él se fue comprendió que el mundo no era un lugar perfecto ni amable para vivir. Debió aprender muchas cosas que le causaron un profundo dolor. La muerte había teñido su vida llevándose a las personas más importantes qu