Capítulo 18. Tienes algo que me encanta
Michael miró a Ricardo correr al estacionamiento, lo siguió por el vidrio del restaurante y también pudo ver a su hermana discutiendo con el amigo del brasileño y un poco más lejos estaba Larissa, la mujer estaba sentada sobre algo, no podía identificarlo con la distancia. Tenía las manos sobre su rostro, imaginaba que lloraba.
La culpa y la vergüenza lo asaltó, pues todo lo que logró fue quedar en ridículo. Ricardo había aceptado a Kate como su esposa sin ningún problema, y debía admitir que e