**POV de Clara**
La primera luz del amanecer no atravesó las paredes de cristal del penthouse; se filtró a través de las finas grietas de los postigos de acero automatizados, proyectando largas y delgadas franjas de plata apagada sobre los oscuros tablones de madera de nogal.
Me desperté con la mejilla presionada contra el suave algodón desgastado del suéter gris carbón de Dennis. Su brazo derecho seguía firmemente sujeto alrededor de mi cintura, su enorme mano pesada y cálida contra la parte b