**POV de Clara**
El clic metálico de la puerta de la oficina al cerrarse vibró bajo las plantas de mis pies descalzos. Dennis se había ido por fin.
La elegante limusina negra se lo había llevado hacía treinta minutos hacia la imponente fortaleza de cristal y acero de Thompson Inc., dejándome atrapada en este estéril paraíso en las alturas con nada más que el sofocante zumbido del aire acondicionado del penthouse y una mente en llamas.
"Tu memoria no está completa, Clara," resonaba en mi cabeza