Ava saltó de la cama en cuanto se dio cuenta. ¿De verdad pasó? ¿Perdí mi...? ¡Ay, no!, gritó para sí misma.
—¡Layla! ¡Layla! —la llamó desesperada.
Layla siempre tiende a estar inactiva,principalmente en las mañanas, a veces Ava se preguntaba por qué tenía un lobo si no podía llegar a ella cuando la necesitaba.
¿Estaba allí? Si era así, ¿adónde se había ido? Intentó captar su olor, y entonces notó que él también estaba en la cabaña, justo afuera de la habitación. Estaban solos en el pequeño edif