Las dos guarrillas entraron en la habitación, preguntándose para qué las llamaban de nuevo. Era raro que el amo las llamara dos veces el mismo día; algo especial debía de pasar hoy, pensaron. Y cuando entraron y se encontraron con su supuesto "compañero" desnudo, arrodillado en el suelo y encadenado, supieron que algo especial estaba por venir.
Lucas salió de su vestidor sin camisa y listo, mientras las dos guarras al verlo procedieron a hacer lo de siempre, desnudarse seductoramente mientras s