Una parte de la historia.
A la afuera del edificio varias camionetas esperaban, el lugar estaba acordonado por varios hombres que cuidaban al hombre del cual Ángela aún no sabía el nombre.
—Señor, alguien ha llamado a la policía—le dijo uno de los hombres que lo esperaban.
—Démonos prisa—contestó este antes de subir a la camioneta en donde ya se encontraba Ángela.
Ángela estaba sentada en el medio de él y uno de sus hombres, ella sentía que su corazón estaba a mil.
—¿De verdad es necesario todo esto?— preguntó después d