Hace cuatro años.
Snape.
—Cuando te vayas a venir, avísame. Yo me arrodillaré ante ti y me darás de esa leche espesa para poder Alimentarme.
Me descontrolo, dándole lo que quiere, sin que me lo tenga que pedir dos veces.
Quito su mano con brusquedad de mi dureza y hago a la bruja frente a mi retroceder, hasta que se topa con la pared. Su espalda pega con fuerza y ella gime, adolorida, pero no le presta atención a su propio dolor, porque la excitación puede más. Agarra mi cintura con la inten