Capítulo 124
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Se quedo paralizado, nervioso y sin saber que decir.
En su mente jamás pensó que en algún momento tendría la oportunidad de conocer a los padres de Lía, pero ya no por ella, sino por su hermana gemela, de la cual estaba perdidamente enamorado, solo que ellos no podían saberlo y mucho menos notarlo, cosa que era difícil estando sentado justo a su lado, con los ojos de Matteo Russo sobre él.
—Entonce, usted es hijo del señor Lorenzo —repitió Matteo sin