Capítulo 122
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
—¿Ocurre algo, bonita? Estas demasiado callada.
Mía sacudió la cabeza alejando el montón de pensamientos que no dejaban e dar vueltas en su cabeza desde la mañana; su cara de preocupación era difícil de disimular y Erick ya comenzaba a conocerla bien.
—Nada grave —respondió aun distraída, intentando concentrarse en su comida; llevaban rato sentados en la mesa, pero Erick ya había terminado con su comida y ella apenas había probado su plato—. Tuve un d