Capítulo 11
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―Así que ahora tienes mamita nueva, ¿cuéntanos, qué se siente que sea menor que tú?
―No seas imbécil, Ryan ―bramo en medio de un trago de vino, intentando disimular una sonrisa traviesa―. ¿No me digas que has venido a Florencia solo para j0derme la paciencia?
Ryan recostándose mejor en su silla, relleno su copa una vez más sin importarle que pudiera mancharse el traje el blanco. Le apetecía mucho en ese momento quitarse el saco porque la calurosa hume