Capítulo 107
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
Para su buena suerte, esa noche el cielo estaba despejado y la luna brillaba fuerte y poderosa sobre sus cabezas, estaba completamente llena e iluminaba todo el río, haciendo que el agua brillara como la plata con cada reflejo de luz que chocaba en la superficie espumosa.
Hacia mucho rato que había oscurecido, pero a Erick y Mía parecía ya no importarle nada más que estar ahí, juntos, abrazados dentro del agua y mecidos por la corriente del río.
—¿Tie