Capítulo 100
SIN SALIDA... Juguemos a pecar
―¿Y tú que le respondiste? ―quiso saber él, con el gesto serio y el ceño fruncido.
―No fui capaz de aceptar su oferta. Le dije que la decisión era mía y que no quería poner otra victima en sus manos, condenándole a una vida triste y sin amor ―admitió con recelo―. Se que suena terrible, pero no podría vivir sabiendo que ese bebé va a tener una infancia como la tuya; aunque Lorenzo me asegura que todo no fue malo en tu niñez.
Erick se recostó hacia el r