Narrador Omnisciente
Anastasia poco a poco se acercó a ese lugar que la intrigó; su asombro fue grande cuando descubrió que había una puerta oculta que se mimetizaba con una cortina. «¡Condenado Duque!», murmuró molesta. No necesitaba ser adivina para darse cuenta de que su flamante esposo la vigilaba por las noches y que tenía una puerta contigua casi imperceptible de la que no le había informado.
«¿Acaso desconfía de si me escaparé en la madrugada? Porque otra razón no le veo a esta violación