Narrador Omnisciente
A pesar de estar enfadado, nuestro Duque hizo que su caravana se detuviera en la posada donde un doctor curó las heridas de su Duquesa, y estando seguro de que no tenía nada grave, decidieron avanzar.
Por momentos, Phillips observaba por el rabillo del ojo a su esposa, pasando de su rostro golpeado, a sus brazos amoratados.
«¿Será que le han hecho algo más?», se preguntaba así mismo sin emitir sonido, con la duda latente de querer saber si a su señora la habían tocado pero