POV ADRIANA
No podía dormir.
Llevaba horas mirando el techo mientras Damián dormía a mi lado, Mateo pateaba constantemente como si también sintiera la tensión en el aire, cada dos horas tenía que levantarme para ir al baño, el bebé presionando mi vejiga sin piedad.
Eran las once y media cuando me levanté por tercera vez, Damián murmuró algo pero no despertó, caminé hacia el baño sintiéndome torpe con mi vientre de veinticuatro semanas.
Después de usar el baño me quedé frente al espejo, lucía ca