Mundo ficciónIniciar sesiónPOV ADRIANA
Mateo tenía dieciocho meses y había explotado con el lenguaje.
Donde antes solo decía palabras sueltas ahora formaba frases completas.
—Mamá, mira, perro.
—Papá, ven, jugar.
—Luna bonita, bebé pequeña.
Era increíble y agotador al mismo tiempo porque hablaba constantemente.
—¿Por qué cielo azul?
—¿Dónde va sol?







