Habían pasado dos semanas desde el último encuentro con Lee Joon. Merida trataba de concentrarse en el trabajo pero cada día le dolía más su ausencia. Su vida volvió a la normalidad, los días pasaban lentos y cada tic tac del reloj le recordaba lo sola que estaba.
Era día domingo, afuera comenzaba a caer algo de nieve, así que Merida pensó en dejar su sufrimiento de lado y aprovechar la luz del día y el escenario invernal para ir a tomar algunas fotografías. Era su forma de escapar de la rudeza