Capítulo setenta y dos: El Último Movimiento
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
El aire estaba cargado, como si el propio mundo hubiera detenido su respiración. No había marcha atrás. Arthur estaba allí, de pie frente a nosotros, y su presencia lo llenaba todo. La sonrisa que se dibujaba en su rostro era la de un hombre que se sentía dueño del juego, como si nunca hubiéramos sido más que peones en su tablero.
Brad se adelantó un paso, su postura tensa, los músculos de su cuerpo claramente listos