—¿Qué demonios están haciendo ustedes dos? —preguntó Claire. Acababa de llegar con sus hijos y los estaba observando.
—Jugando al fútbol. Perdí —dijo Katherine con tristeza. Tim se puso de pie de un salto y la tomó de la mano mientras ella se incorporaba.
—¿Sabes que tienen partido esta noche, verdad? ¿Y que estás jugando al deporte equivocado? —preguntó Claire.
—Sí —dijo Katherine—. Solo era por diversión. Acabo de llegar a casa. Llegaste temprano.
—Sí —asintió Claire—, pero pensé que podríamo