Se giró bruscamente. Decidida a alejarse de él. Ya había tenido suficiente de esa conversación. Su primer paso fue el último, porque sintió que la tomaba del brazo y la atraía hacia sí. Se encontró apretada contra su duro pecho y no quería estar allí. No podía pensar con claridad estando tan cerca de él.
—Suéltame, Jensen —dijo sin aliento. Era tan grande, tan moreno, tan poderoso. ¡Tan furioso! No pudo evitarlo. Instintivamente intentó alejarse. No pudo. Estaba por todas partes, tan grande e i