Después de coger mi taza de café, me levanté de la silla, sentandonos mi marido y yo en el sofá, cogiendo mi mano Aaron, sin dejar de mirarme.
— Esta bien Aaron dime ¿que hubo entre tu y esa mujer? — pregunté, apartando mi mano de la de mi marido
— Ella y yo nos veíamos de vez en cuando en un hotel que había cerca de mi empresa, le pedía a mi mejor amigo que me reservara una de las mejores habitaciones que habían y después de hacerlo, él mismo se lo decía a Raquel, donde quedamos ella y yo. Nos