Aaron ya no se rio mas, mientras regresabamos en el coche hacia nuestra casa, solamente me cogio la mano con suavidad, como si quisiera demostrarme que lo que acababa de decirme era cierto, pero yo aun no me lo podia creer del todo, ya que ni era muy guapa, ni tenia ese cuerpo seductor que tenia la compañera de trabajo de mi esposo, o eso era lo que yo no podia quitarme de mi terca cabeza, Aaron metio el coche dentro del garage con tranquilidad, mientras yo intentaba quitarme el cinturon de seg