Mundo de ficçãoIniciar sessãoOlivia invoco el lugar y fueron transportadas de inmediato al hermoso y reluciente castillo de Atemira aquel que era llamado el castillo de la luna, en lo que puedo notar como su abuela estaba rodeada de aquellas hermosas mujeres, que se trataban del concejo del reino de Atemira, quien al ver la presencia de la princesa e Irihs, hicieron una reverencia y decidieron dar su saludo
--bendita sea la luna y el sol al darnos su presencia majestad, que sus soleares y lunares sean bendecidos p







