—Entonces, ¿es normal que vuelvas a esta hora? —pregunta, terminándose el resto del whisky, dejándolo en la mesa y levantándose.
Su chaqueta del traje está en el sofá a su lado y solo lleva la camisa y los pantalones, aunque varios botones de la camisa no están abrochados.
Porque yo se los desabroché hace unas horas a petición suya.
—Bastante normal. ¿Es normal que te quedes despierto esperando a que tu secretaria regrese? —replico mientras él se acerca, obligándome a levantar la cabeza para mi