— Buenas noches, señorita —respondió Sebastián— ¿En qué le puedo servir? —me respondió la encargada de la ventanilla. Necesito información sobre el vuelo que sale en media hora hacia España —preguntó Sebastián con el corazón latiendo a mil.
La encargada de la ventanilla revisó su sistema y le informó a Sebastián que el vuelo hacia España todavía estaba en espera y que debía dirigirse a la puerta de embarque lo más pronto posible. Sebastián agradeció a la señorita por su ayuda y se apresuró a se