CAPÍTULO SESENTA Y CUATRO
PUNTO DE VISTA DE ANABELLE
La habitación permaneció en silencio después de aquel incidente.
Roman salió del baño completamente vestido.
Yo llevaba un vestido rojo estampado combinado con unos tacones negros.
—¿Estás lista? Vámonos —dijo mientras recogía su portátil y su bolso antes de salir del hotel.
—¿Adónde vamos? Si queremos conocer realmente sus preferencias, tenemos que visitar su centro cultural —comenté mientras subíamos al coche.
—Eso forma parte del plan que