«Mierda… realmente lo volvimos a hacer, ¿verdad?»
Joanne gimió las palabras mientras la luz del sol entraba por la ventana del dormitorio de Parker, dándole directamente en la cara. Estaba desparramada sobre su pecho, con una pierna echada sobre su muslo, su cuerpo aún deliciosamente adolorido en todos los lugares correctos. El brazo de Parker estaba envuelto posesivamente alrededor de su cintura, sus dedos trazando perezosamente patrones en su cadera desnuda.
Parker se rio entre dientes, el so