Katherine Olson
Un dolor intenso en el cuello me despertó. Sherry seguía a mi lado, junto a Doroteo y Mirta, quien se había quedado dormida en la silla. Lo primero que hice fue tomar mi teléfono y llamar a Leandro.
Finalmente respondió.
—Hola, pequeña. ¿Cómo estás?
—Leandro, por Dios, ¿por qué no me respondías?
—Amor, estaba buscando a un médico especialista. Jennifer está inconsciente; tuvieron que inducirle un coma para que su cerebro pudiera desinflamarse.
Sus palabras me helaron.
—Leandro,