Leandro Mackenzie
Llevé a Sherry a la escuela y regresé a la mansión lo más rápido que pude. Katherine se despertó con esos mareos que parecían empeorar y el dolor de cabeza que la dejaba completamente exhausta. Aunque intentara evitarlo, ese día iríamos al médico; no había lugar para un "no".
Al entrar, fui directo a la sala de estar, donde la encontré frente al televisor, con una bandeja en su regazo llena de pasteles y una taza de café. Me quedé mirándola por un momento, rascándome la barbil