— Espera por lo menos que acabe de vestir decentemente, bajare en quince minutos. —Respondió Júpiter a Melquiades que se observaba más que curioso por la conversación que escucho de parte de Júpiter.
Contaba con quince minutos para arreglarse y enviar los códigos de amigos a Samael, era muy importante para Júpiter estar en comunicación con su único amigo, esperando que Samael no rechazara la comunicación, aunque Júpiter consideraba el hecho que Samael se encontraba en todo su derecho de ignorar