Capítulo 28. El adiós y el caos. * Marco *.
Estaba irremediablemente enamorado de Elisabeth y sentirme vulnerable y completamente suyo ya no me asustaba como me había sucedido en un pasado reciente. Cuando vi como se alejaba de mi para entrar a las puertas de embarque después de darle un último beso tuve que controlarme por primera vez en mi vida para no llorar como un niño de cinco años. No sé que tenía aquella mujer que me había hechizado completamente en todos los sentidos y todo mi corazón le pertenecía solamente a ella.
Esperé allí