Nos subimos a un carro, él de una u otra forma mantenía su distancia, mi teléfono sonó, lo mire por encima y era Carolina, seguro quería saber a dónde íbamos. Llegamos hasta un lujoso hotel, me percate de la cantidad de cámaras que habían allí y el grave error de no venirme con una peluca o algo que me camuflara un poco más me comenzó a atormentar. Pasamos sin tan siquiera registrarnos, me hice a una distancia prudente de él, para que no me relacionarán tanto con él y su deceso. Sus hombres cam