Cuando Julius se aleja de mí, me parece que he probado una extraña droga que me causa cierta felicidad y al mismo tiempo demasiado miedo. Aún siento una inusual suavidad en mis labios, es una curiosa sensación que me gustaría volver a sentir, pero antes siquiera de poder moverme, el padre interrumpe mis pensamientos.
—Deben irse de aquí—nos sugiere con cierta voz grave, sabe lo que ha hecho. Sabe que por lo que acabamos de hacer los tres podríamos morir.
—Por supuesto— responde Julius sin apart