Kadet Kravec.
—Tu madre es encantadora —susurró Fany contra mi pecho mientras acariciaba sus mechones de cabello y ella paseaba sus delgados dedos sobre la piel de mi pecho marcando los tatuajes que decoraban mis músculos.
—Sí, ella ha sufrido mucho pero aun así encuentra la forma de sonreír y salir adelante. Por eso es que te admiro tanto, te admiro igual que como la admiro a ella y a tu hermana.
Suspiré suavemente y sus caricias se detuvieron momentáneamente antes de reanudarse.
—Sé como sufr