Estefania Wolsky
El vestido que llevaba era muy, muy largo. Tenía una cola que se arrastraba por el suelo hasta llegar un metro detrás de mí y el velo era igual de largo arrastrándose por el lugar en el que caminaba.
Mis manos sostenían un hermoso ramo de rosas blancas y mis uñas estaban pintadas de un suave tono nude con diamantes que las decoraban.
A mis espaldas estaban mis hijos sosteniendo mi cola y frente a mí estaba Natalie lanzando flores para que caminara sobre ellas.
Y junto a mí, sos