Estefanía Wolsky
Podía sentir su mirada sobre mí durante todo el tiempo que tardó en acabarse la gala. Los elogios y las felicitaciones por el trabajo que estaba haciendo iban de un lado a otro y me adulaban como si fuera un dios renacido.
Pero era obvio que toda la atención me la estaban dando porque el posible socio comercial más importante de toda la ciudad y probablemente del país estaba con su mirada puesta en mí.
No daba un paso sin que él estuviera mirándome y agradecía su atención. Me d