Cuando entras a la casa de Julia, con un vestido muy corto, los ojos oscuros de John te atrapan y le sonríes dulcemente. John niega con la cabeza y te da la espalda, hablando con Christian. No importa. Tienes su atención. Eso es una victoria para ti.
Al principio dudaste de tu elección de ropa. La falda del vestido llega hasta la mitad del muslo y se eleva peligrosamente cada vez que te mueves. Pero es blanco, resalta tus curvas y crees que luces un poco inocente, aunque seas todo lo contrario