Punto de vista de Zevara
Alpha Magnus y Talon estaban frente a mí, completamente desnudos y listos para destruirme por completo. Me pasé la lengua por los labios y tragué saliva con avidez al ver los dos enormes miembros frente a mí.
La polla del Alfa era más gruesa de lo que jamás había visto —casi del tamaño de mi antebrazo—, con la punta hinchada y furiosa, goteando sin vergüenza como si no hubiera follado un coño en años.
La de Talon no era tan enorme como la de su padre, pero era grande, g