EPISODIO VEINTICINCO
Punto de vista de Zevara
Poco a poco, parpadeé y abrí los ojos, adaptándome a la luz que se filtraba a través de las persianas de la ventana. Me dolía tanto la cabeza que sentía que iba a partirse en dos. Mi estómago rugía de hambre y mi garganta… estaba seca como el desierto.
Estuve desorientada un rato y, por más que intentaba recordar los eventos del día anterior, no podía. Lo único que recordaba era haber entrado al club donde se celebraba la fiesta de bienvenida para l