Una terrible realidad.
Sara salió un día muy temprano a sus clases en la universidad, después al salir ella se dirigió hasta su auto, cuando escuchó que uno de su compañero de grupo la llamaba.
— Sara disculpa, necesito un favor— dijo el muchacho.
— ¿Qué sucede Richard?— preguntó Sara
Le explicó que tenía un problema con una materia y si ella podía darle asesoramiento para mejorar sus notas.
—No hay problema, —dijo Sara—dime cuando y allí estaré.
—¿Puedes ahora?—preguntó Richard— te invito a almorzar y allí organ