Un día muy diferente...
Carol esa noche estaba lista para hablar con su hijo, Tomás le había avisado que le gustaría sentarse con ella un rato para platicar algunas cosas con ella, se sintió contenta de que después de tantos años su hijo de su propia voluntad le pidiera sentarse un rato con él.
Desde que había muerto el esposo de ella, Tomás no había tenido tiempo para hablar con nadie, todo lo que hacía era dar órdenes y había que obedecer, el precio que habían tenido que pagar todos por la ruina de las empresas ha