Mundo ficciónIniciar sesión—No seas cursi —dijo ella avergonzada.
Como estábamos solos aproveché para poder probar sus labios otra vez, me pare de la butaca y ella estaba dándome la espalda preparando un café, pose mis manos sobre la mesada y ella se quedó quieta como una estatua.
—Supongo que ya debes de saber que me traes muy loco —le hablé muy cerca de su oído. Ella se movió un poco y su trasero se pegó a mi amigo, me recorrió todo el cuerpo una electricidad de emociones.
—Supongo que tú tamb
Holaa, por fin esta parejita esta avanzando. Gracias por leer.







