POV de Catalina.
No tenía idea de cuánto tiempo llevaba encerrada en esa habitación.
Horas... Tal vez un día o incluso más.
Las cortinas permanecían cerradas, así que no podía saber si era de día o de noche a menos que alguien abriera la puerta. Y la única persona que abría esa puerta era una de las sirvientas. Entraba en silencio, siempre cargando una bandeja de comida.
Desayuno, almuerzo y cena. Contaba el tiempo usando mis comidas.
Ella dejaba la bandeja sobre la pequeña mesa junto a mi cama,