Mundo de ficçãoIniciar sessãoCatalina POV.
Ya no era técnicamente una prisionera en mi propia casa. Se suponía que eso debía sentirse como libertad, pero no era así.
Las puertas ya no estaban cerradas con llave. Nadie me seguía por la casa. Podía caminar a donde quisiera dentro de la mansión, pero de alguna manera todavía sentía que estaba atrapada.
Desde que Antonio envió ese ridículo collar de diamantes, las cosas de algun







